Popular Conga

Autor: 
nuevitas
Fecha: 
Tuesday, November 4, 2014 - 11:30
Body: 

POPULAR CONGA.

Los festejos del carnaval siempre han marcado su impronta, signada por disímiles manifestaciones artísticas que han pasado a la posteridad como testigos perennes del acervo cultural acumulado por la sociedad: ese es el caso de la popular “Conga de Villegas”.

Nacido en Cienfuegos y proveniente de Trinidad, en la antigua provincia de “Santa Clara”, llegó a Nuevitas en 1901 Ignacio Villegas Villegas, como integrante del “Circo Pubillones”, decidió quedarse y echar raíces aquí. Trabajó como estibador en el puerto de “Tarafa” y creó una numerosa familia cuya descendencia llega hasta nuestros días.

En las primeras décadas del pasado siglo XX, junto a sus doce hijos, algunos vecinos y amigos fundó la popular “Conga de Villegas”, que llena de singular ritmo, arrastraba tras sí a la población bulliciosa sumada hasta conformar un compacto bloque que arrollaba por las principales calles de la ciudad regando su contagiosa alegría.

En más de una oportunidad, en el marco de los festejos, compitió esta agrupación con otras similares que desde distintos parajes, llegaban hasta aquí para probar sus habilidades en la exposición de la carnavalesca música salida de la percusión y las trompetas. La más recordada confrontación fue realizada junto a “Los Comandos” de la ciudad de Camagüey; en la que el experimentado Ignacio tarareaba: “Ahí viene Villegas, abran valla. Todo el que no sea de Nuevitas que se vaya”, lo que les granjeó un rotundo triunfo.

En los días previos al carnaval, “los Villegas”, ponían al sol los “cueros” para que se tensaran y desde entonces, rompía la música que salida de los “bongoes”, “bocuces”, las “trompetas” y los “azadones”, usados como cencerros, llenaba de júbilo sin par la vieja Villa de San Fernando de Nuevitas.

Magdalena, la hija mayor de Ignacio, se destacó en más de una oportunidad portando el estandarte que encabezaba la agrupación, y tras ella, todos sus miembros que acostumbraban a vestir guayabera, pantalón blanco, sombrero de guano y pañoletas azules y rojas en sus cuellos; tal portentoso símbolo de cubana.

Cada nuevo carnaval se renovaban las combinaciones musicales que protagonizadas por Ignacio como solista y sus hijos en el coro, convertían cada improvisación en verdadera obra identificada con su pueblo.

De esta manera, los nueviteros recuerdan con añoranza, la notoria conga, con la que “loma arriba y loma abajo”, arrollaban hasta el amanecer y hoy sus descendientes con la tradición heredada de su abuelo y padres continúan regalando acordes en las principales comparsas organizadas en la ciudad.