El Dominó

Autor: 
Nuevitas
Fecha: 
Friday, March 20, 2015 - 10:00
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EL DOMINÓ...

Muchos son los juegos que se han arraigado en nuestro pueblo y hoy forman parte de su cultura, pero ninguno se ha impuesto entre nuestros coterráneos como el “dominó”.
Este es el pasatiempo de las fichas y los números y no basta con intentar ganar sin tener claras las cuentas y las múltiples combinaciones que se van tejiendo mientras el tiempo avanza y cada uno de los jugadores pone lo mejor de su empeño para “soltar los tantos” y a la cuenta final, convertirse en el ganador.

En el legendario San Fernando de Nuevitas, el dominó tiene una historia añeja, como la misma ciudad. No es posible hablar de este pueblo de tradiciones náuticas y marineras, sin que necesariamente nos remontemos en el tiempo y lleguemos al momento que marca la mayor difusión de este en la ciudad: la primera mitad del siglo XX.

Con la instauración de la neocolonia con imagen de república aquel lejano 20 de mayo de 1902, se inicio en este pueblo un período caracterizado por la confrontación entre lo tradicional y lo novedoso, lo nacional y lo foráneo. En ese medio se impuso el dominó, que fue abrazado por las masas populares.
El incipiente crecimiento de nuestra ciudad portuaria desde el inicio del siglo pasado hizo posible que proliferara los lugares donde compañeros de trabajo o amigos se reunieran para compartir el llamativo juego, incluso no en pocas ocasiones se producían discusiones por la disputa de los presuntos ganadores.

En los Hoteles Comercio y Pasaje, en los bares El Sol y la Victoria y en la afamada Acera de Martí, se compartía bajo la égida del dominó el saboreado sabor del ron cubano y el dañino humo del tabaco colmaba entonces aquellos espacios.
Renglón aparte merecen aquellas fondas -hospedaje que a la orilla del mar y con los nombres de Gato Negro y Gato Blanco eran lugares preferidos por muchos lugareños para ejercitar el pasatiempo. Los múltiples gremios en que se agrupaban braceros y estibadores del puerto y otros sectores obreros también eran centros de este entronizado juego.

Con el triunfo de la Revolución el primero de enero de 1959, cobra un nuevo sentido la práctica de este juego. El dominó inundó desde entonces los barrios de Nuevitas y echó raíces para quedarse ligado a lo más autóctono de nuestras tradiciones.
Hoy existen 71 clubes de dominó organizados que son atendidos por especialistas del Instituto Nacional de Deportes y Educación Física y Recreación, sus nombres son tan peculiares como la esencia misma de este fascinante juego. Ellos participan en diferentes competencias y campeonatos en los que resultan premiados los mejores.

Ahora sólo queda una invitación: venga a respirar del aire de mar de nuestra ciudad y dedique un tiempo a pasar un buen rato jugando dominó, y si le cae entre sus fichas el doble nueve, trate de salir rápido de ella para que se alivie de esos tantos, entonces como los de aquí, llene sus pulmones de aire y al sonar la ficha en la mesa con voz alta y segura exclame: “Nuevitas... puerto de mar”